Consecuencias del acoso escolar:
En los menores que sufren acoso escolar, es habitual que acudan a la consulta médica presentando síntomas físicos somáticos (como dolores recurrentes de cabeza o estómago, náuseas, vómitos o mareos) sin una causa médica orgánica aparente.
Si los análisis y pruebas diagnósticas son normales pero las molestias persisten. El profesional de la salud debe conocer el contexto emocional y escolar del paciente.
Para indagar sobre las consecuencias del acoso escolar debemos preguntar y explorar una serie de cuestiones:
1. Exploración de la temporalidad y patrón de los síntomas
- ¿Cuándo aparecen o se intensifican las molestias?: Indagar si los dolores de cabeza o estómago se concentran las tardes de los domingos o las mañanas de los días de clase.
- ¿Qué ocurre durante los fines de semana o vacaciones?: Verificar si la sintomatología desaparece o mejora sensiblemente cuando el menor está fuera del entorno escolar.
- ¿Coincide el malestar con un día o momento específico de la semana?: Preguntar qué asignaturas o actividades ocurren los días en que el menor presenta síntomas físicos más marcados (como vómitos o mareos matutinos).
2. Preguntas directas sobre la convivencia y el entorno escolar
- ¿Hay algo que te esté pasando en el colegio o hay alguien que te haga sentir mal?
- ¿Cómo lo pasas en el recreo y con quién te sientas en clase o a la hora del almuerzo?
- ¿Alguien en la escuela te quita, rompe o esconde tus pertenencias o tu dinero?
3. Evaluación de cambios conductuales y de salud general
- ¿Cómo estás durmiendo últimamente?: Preguntar sobre la presencia de insomnio, terrores nocturnos, pesadillas o miedo a la oscuridad.
- ¿Has notado alteraciones en el apetito?: Indagar sobre pérdida de peso no explicada, falta de apetito o atracones como regulación emocional.
- ¿Sigues disfrutando de tus amigos y aficiones?: Evaluar si existe aislamiento social, abandono de hobbies o tendencia a encerrarse en la habitación .
4. Identificación de señales de alarma y necesidad de derivación
- ¿Cómo te sientes contigo mismo?: Explorar la presencia de un discurso autodespectivo («soy tonto», «no sirvo para nada») o expresiones de desesperanza («nada va a cambiar», «soy una carga»).
- Ante la presencia de verbalizaciones de desesperanza, autolesiones o indicios de ideación suicida, el profesional médico debe canalizar una derivación urgente a salud mental infanto-juvenil o psicología especializada.
